Ministerio Mujer Victoriosa

Alentando las mujeres para el ministerio y en el ministerio

La segunda característica como líder que debemos evitar es:

La Controladora

 Si usted vio la película “The Devil wears Prada” entonces  conoces el tipo de líder de la cual estoy hablando.  Lamentablemente, el personaje principal de esa película, la temible editora Miranda Priestly, tiene su equivalente  en el cristianismo.


Tenga cuidado con esta mujer, si ella está en cualquier posición de liderazgo de la iglesia. Ella gobierna con mano de hierro y deja un rastro de cuerpos heridos detrás de ella. De alguna manera se perdió la clase primaria del Liderazgo 101, que enseña que todo líder cristiano debe aprender a servir.  Para ella, la autoridad se trata de dominar la gente.


Esta mujer no sabe cómo delegar, ella no es una jugadora de equipo.  Este espíritu de control cree que sabe todas las respuestas, y por lo tanto ella debe aprobar todas las decisiones, no importa lo insignificante que sea.  Hay una cola frente de su puerta de día y de noche para obtener su aprobación.  Si necesita una cita por primera vez es aconsejado solicitar un "informe del tiempo" por sus estados de ánimo que cambian constantemente (inestable emocionalmente).


Ella tiene un problema con el enojo y nunca lirio con este problema desde que se convirtió.  Ahora que ella tiene una posición de poder, nadie se atreve a desafiar su comportamiento.   Ella se rodea de esas personas que siempre dicen “sí” aunque no les guste su autoritarismo, pero son demasiado intimidados para admitir que su temperamento implacable es un pecado.


Esta persona no tiene amistades y por lo general vive en una ciudad lejana para no abrir su vida a aquellos que trabajan con ella.  Ellos son sus súbditos, y exige obediencia y largas horas de trabajo para probar la lealtad.  Muchos no quieren trabajar con ella debido a sus duras críticas y palabras abusivas. (Por J. Lee Grady)

 

Este no debe ser el comportamiento de un líder o pastor, pero tristemente se ve más a menudo en las iglesias.  Líderes dictadores que nadie les puede llamar a cuenta por sus hechos y comportamiento.  Un buen líder desarrolla los talentos en otros y no los apaga como la controladora.  Estamos llamados a enseñar y a desarrollar y preparar estos líderes del futuro.  Si eres un líder hazte esta pregunta ¿Estoy desarrollando a los que están debajo de mi liderazgo? O eres tu uno de esos líderes que les gusta hacer todo.  Nuestra oración debe ser “Señor hazme la líder que tu quieres que yo sea.”

 

Dios le bendiga.




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